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La inteligencia no es necesariamente sinónimo de habilidad intelectual. Una persona inteligente puede ser un mal pensador, si no ha adquirido las técnicas necesarias para pensar bien. Y una persona menos inteligente puede disponer de mejores habilidades mentales. Una persona inteligente que no ha sido educada con las técnicas del pensamiento creativo puede resultar menos creativa que otra no tan inteligente, sobre todo si las técnicas de pensamiento que adquirió en su educación frenan o actuan en contra del comportamiento creativo.
Para ampliar más nuestra definición, acercandonos con mayor precisión al concepto de creatividad, añadiremos que la mente creadora se encuentra en permanente búsqueda de nuevos caminos, sabiendo combinar los elementos adecuados, capacitandose para generar un producto nuevo a partir de nociones ya conocidas, o descubrir nuevas relaciones entre sistemas o dispositivos. Sin embargo la mente para ser realmente eficaz necesita trabajar con los siguientes conceptos : ingenio, imaginación, iniciativa, capacidad intelectual, síntesis, dinamismo realizador, inconformismo, entre otros que podemos desarrollar desde viveicrea.com.
Notas de prensa, entrevista...
Ken Robinson: Gran parte del trabajo que realizo con algunas organizaciones consiste en demostrar que la inteligencia y la creatividad
van de la mano. Estoy convencido de que no se puede ser creativo y no actuar inteligentemente.
¿Cuál cree que es la forma más elevada de inteligencia?
Ken Robinson: Pensar de manera creativa
El Elemento, descubrir tu pasión lo cambia todo
Por ejemplo…
Soy de Liverpool y conozco el instituto donde recibieron clases de música mi amigo sir Paul McCartney y George Harrison… ¡Dios mío!
¡Ese profesor de música tenía en su clase al 50 por ciento de los Beatles!
¿La creatividad no viene en los genes?
Es puro método. Se aprende a ser creativo como se aprende a leer. Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema
nos la haya hecho desaprender.
Conocí a alguien que había sido un fracaso escolar de ocho años. Incapaz de estar sentada oyendo una explicación.
¿Una niña hiperactiva?
Aún no se había inventado eso, pero ya se habían inventado los psicólogos, así que la llevaron a uno. Y era bueno: habló con ella a
solas cinco minutos; le dejó la radio puesta y fue a buscar a la madre a la sala de espera; juntos espiaron lo que hacía la niña sola en el
despacho y... ¡estaba bailando!
Pensando con los pies.
Es lo que le dijo el psicólogo a la madre y así empezó una carrera que llevó a esa niña, Gillian Lynne, al Royal Ballet; a fundar su
compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.
Ken Robinson es un líder reconocido a nivel mundial en el desarrollo de la creatividad, innovación y recursos humanos. Habla a
audiencias alrededor del mundo sobre los retos creativos a los que se enfrentan los negocios y la educación en las nuevas economías
globales. Sir Ken es actualmente asesor principal al Presidente del J. Paul Getty Trust en Los Ángeles.
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